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Cristóbal Çolón como seductor renacentista a la luz del psicoanalisis

Epistolario con Frank Scherer

SD, viernes 09 / 06 / 17  /       7.30am

Muy estimado Dr. Scherer:
Esta carta fue redactada como manuscrito el día 03. 06. pero debido al colapso que tuve durante tres  días  del internet y teléfonos, es hoy viernes cuando vengo a  poder transcribirla  en el ordenador.
1. Le aceptamos gustosamente mi mujer Gesine ( nacida cerca de Dresden en el 1941 ) y yo su invitación a almorzar el día martes 13 o el lunes si Ud. llega antes a la ciudad. Ya he elegido el lugar: el Club  Universitario de los Profesores, ubicado en el Malecón junto al mar.
2. Ud. me escribe con algo de asombro:  ” Por cierto me ha dejado con no pocas sorpresas al proponer Ud. la imagen de Cristóbal Colón con dos indias en la cama . Lo he pensado muchas veces pero nunca pude encontrar indicación  alguna que sus amoríos  se extendían a las mujeres indígenas. ¿ Cree Ud. que Cristóbal Colón tuvo relaciones con mujeres taínas?”.
Respuesta provisional.
Procederé tan lógicamente como la situación de fuentes bibliográficas y documental lo permitan.
a)  Independiente de lo que se pueda hallar en la RACCOLTA italiana  de documentos colombinos  sobre la vida privada del Almirante, una información más y adicional  acerca de la condición de Don  Cristóbal  como seductor renacentista
saltando anticipadamente  de su siglo XV , casto y fiel a la moral sexual de la corte, a aquellos tres siglos  posteriores cuando la práctica de seducir mujeres de buena sociedad o de nombradía como expresión de la autocomprensión y la cultura de grandes hombres, -como las millonarias norteamericanas viudas o solteras  de los años `50-`60  –  del siglo pasado,recordemos a Zsa Zsa Gabor o a la multimillonaria Barbara Hutton-   al estilo de “Don Giovanni ” (Mozart),  Giacomo Casanova, el español Conde Duque de Olivares, Rodolfo Valentino. y en los años ´60 del siglo XX Porfirio Rubirosa,  protegido y admirado por el dictador Trujillo, otro orgulloso de sus dotes de seductor) 
 
la aporta Ud. mismo en su ensayo que servirá de texto de la conferencia del próximo 13. 06. en la UASD.
En efecto, Ud. refiere las escapadas amorosas  de Cristóbal Colón con por lo menos tres mujeres conocidas en la historia    ( y yo no creo que esas fueran  las únicas y últimas). Esa  es la imagen de Cristóbal Colón que legítimamente se puede inferir de su exposición  en el párrafo:”Repetir la vida sentimental/erótica del padre”.
 “El princípe  de Viana era mujeriego, tenía muchas relaciones con mujeres y tuvo muchos niños/as.Se relacionó con mujeres aristocráticas  y  plebeyas. Así lo hizo también Cristóbal  Colón” ( su hijo,nota mía, MB).
La narración suya de ese rasgo de la personalidad de Don Cristóbal  no evoca  precisamente  la imagen de un santo varón casto y ascético obsesionado por liberar Jerusalen  de los infieles.
Incluso rasgos de crueldad sádica se observan en su hábito de conquistar mujeres para luego botarlas  sin que hubiese habido una causa justificante, salvo  el deseo de una nueva conquista que rompa con el  hastío vaginal del momento de ahora.
(Hoy día seria  acusado de violencia de género por las feministas).
b)  Si la memoria no me engaña, creo que hay un pasaje en el libro “La Caída de Colón,” prologado por Consuelo Varela   –  olvidé el nombre de la investigadora del Archivo de Indias que halló los documentos que sirvieron de base para pergeñar el libro  – un libro que en este momento no tengo a mi alcance por la mudanza de mi biblioteca que todavía está  en cajas de cartón en el jardín de mi casa , de la cual ya le he informado anteriormente.
En ese libro se denuncian  los abusos de los españoles contra los aborìgenes, incluyendo  seguramente los abusos   o  entretenimientos  sexuales de TODOS LOS ESPAÑOLES contra y  con   aquellas mujeres.
Estos fueron los hechos,  exagerados o no,  que sirvieron para acusar a Colón de abusador en la corte y que fue, fementida  o real, la fundamentación para su destitución como Gobernador.
No olvide Ud.,  Dr. Scherer, que las exóticas taínas andaban desnudas  y que  los españoles no tenía mujeres españolas a disposición. Si Colón tuvo tantos “triunfos de alcoba” (Goethe) con mujeres españolas de todos los niveles sociales, porque debería haber hecho un alto  en la isla jurando votos de castidad con respecto a las taínas, especialmente en las calurosas noches del estío caribeño.
Lamento mucho  que Televisión Española  no   hubiera entrevistado al fogoso Bartolomé Colón acerca de la sexualidad de las taínas para hacernos en este siglo XXI  una idea clara de todo lo que ocurría en las cabañas de los conquistadores.
Cuanto más que Don Cristóbal era el jefe absoluto de la situación y no  había hasta ese momento oposición  ninguna  digna de tomar en cuenta.
Esto es lo que yo deduzco de  la  lógica de la situación y también de que con respecto  al carácter del Almirante se trataba de un temperamento tempestuoso con mucha testosterona y  de un hombre con muchas deseos de aventuras, sin dejar de ser el mercader levantino que quería  venderle el Descubrimiento al rey de Portugal,  atendido el hecho de la corona española estaba quebrada después de la guerra contra los moros y que Juan II  de Portugal, representante del país más poderoso de Europa en ese momento,    tenía todo y mucho que ofrecerle  si Colón hubiese podido hacer el negocio colonial  con Portugal.
Pero, por otra parte, Ud. tiene la libertad mental de sumarse a la opinión que guió a principios del siglo XX a un sector de  la Iglesia Católica en la isla que veían en Colón un  adelantado de las virtudes católicas  ( opinión que tiene un amigo común a Ud. y a mí ) y en atención a lo cual le propusieron a la autoridad vaticana que Colón fuera elevado a los altares en calidad de – por lo menos -beato  , sino de  santo.
Yo me decanto, como paralela al caso de Colón,  por la interpretación que hizo el famoso médico español Gregorio Marañón  del Conde Duque de Olivares  en su estudio homónimo de este gran seductor  de  la  corte española , a quien Marañón le atribuye una sexualidad impetuosa unida a una irresistible  sed de poder político, que es  otro rasgo que lo une al Gran Almirante desde el punto  de vista de una morfología de los   caracteres de ciertos  gobernantes.
Por lo demás,  me extraña que Ud. no haya comprendido que la imagen  que yo le transmití a Ud.  en mi carta anterior de Cristóbal Colón rodeado a su izquierda y su derecha  por dos pares de mujeres taínas, era  precisamente eso: una imagen simbólica para describir la amplitud de la cama del  hotel  San Marco  en la que cabrían como cinco personas, y donde Ud. reservó  por internet  una habitación a sugerencias mías.
c)  Ud. me pregunta en su nota del 03.  06  si yo conozco algún residente en la Isabela que le pueda servir como guía en  la localidad.
Yo personalmente no conozco a nadie, por lo cual contacté al historiador José Chez Checo en busca de información acerca de alguna  persona que pueda hacerle ese servicio y me prometió para los  próximos días buscar la información requerida
d) Termino con los cañonazos que supuestamente  hundieron la Santa María.
Ud. se apoya,   para sostener la opinión de que la Santa María fue hundida conscientemente por Colón,    en el libro de Morison sin informarme en cuál fuente o crónica histórica se apoya Morison para exponer ese criterio y darlo, además, como verdadero.
Según Morison,  Colón quería impresionar a los indígenas y para ello se valió de los cañones lombardo que había en la cubierta de la  Niña,desde donde se le disparó a la Santa María hasta hundirla.
Cito sus propias palabras:
“En preparación de mi viaje , volví esta mañana a leer a. S. E. Morison quien dice: On january 2, 1493, Guacanagari and Columbus had a farewell party. The Admiral staged a sham fight and had Niña   fire lombards  shots through the grounded hull of Santa María in order to impress  the natives(1970: 307 ).”
Lo que sucede es que ninguno de  los historiadores consultados por mí  le da crédito a esa versión. El lic. Manuel García Arévalo , uno de nuestros principales colombinistas, me recordó,   para desmeritar la opinión de Morison,   que al Gran Almirante no se le formularon cargos en España por la pérdida  de la Nao   al retornar  en el 1493, lo que indicaría que la Corona no le atribuyó a Don Cristóbal la culpa o responsabilidad  por dicho accidente.
e) Los cañonazos de Stalingrado
En un error de tipografía me escribe Ud. que :  “Parece que Morison ya los  oyó ”   -los cañonazos- ” en el 1  9  4  2  “
Aludiendo Ud. a mi carta anterior donde yo dije que esos supuestos cañonazos yo los  estaba oyendo por primera vez en su carta del pasado día 03.
Termino con una nota jocosa  para celebrar su honrosa visita a Dominicana :  En el  1  9  4  2  los únicos cañones que se oían –  y se oían bien fuerte –  eran los de la Wehrmacht en el frente oriental, dirigida no por Colón sino por los generales Erich von Manstein y por von Paulus al frente  del VI Ejército,  por el lado alemán y por el lado soviético por los mariscales Giorgi Zhukov y Konstantín Rokossovski.
En espera de su pronta llegada al Puerto Plata, respectivamente  a la Isabela, en próximo 06.  06.  le saluda muy atte.

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